El patrimonio cultural no solo conserva el pasado: también transforma el presente. El proyecto Tentemoz@s, impulsado por la Asociación del Hórreo Asturiano, es un ejemplo brillante de cómo los saberes tradicionales pueden convertirse en herramientas vivas de inclusión, aprendizaje y dignidad.
A través de una propuesta innovadora, personas con diversidad funcional se forman como mediadores culturales, y son ellas quienes acuden a escuelas rurales de Asturias para transmitir el valor del hórreo: no solo como construcción, sino como símbolo de identidad, comunidad y paisaje.
El proyecto se realizó con el apoyo de la Consejería de Cultura, Política Llingüística y Turismo del Principado de Asturias y de Caja Rural de Asturias, entidades comprometidas con una cultura accesible, activa y transformadora. Su última fase concluyó en enero, tras meses de formación, encuentros y visitas escolares.
El hórreo como punto de encuentro
En Asturias, el hórreo no es solo una construcción singular: es herencia familiar, memoria agrícola, arquitectura con alma. Tentemoz@s parte de este símbolo para acercar el patrimonio etnográfico a las aulas desde una metodología vivencial, participativa y emocional.
De aprendices a transmisores de cultura
Uno de los aspectos más transformadores del proyecto es el cambio de roles: quienes a menudo no tienen espacio en los relatos culturales se convierten en protagonistas. Las personas con diversidad formadas para impartir las clase en la aulas, aprenden sobre la historia, las partes y el significado del hórreo, y luego transmiten ese conocimiento mediante charlas, dinámicas y talleres dirigidos a escolares de la escuela rural.
El objetivo no es solo enseñar arquitectura popular: es crear vínculos, generar escucha activa y visibilizar capacidades. El hórreo, así, se convierte en excusa para hablar de identidad, inclusión, cooperación y territorio.
Puedes ver un resumen audiovisual del proyecto aquí:
Escuela rural, patrimonio y diversidad
Tentemoz@s se desarrolla principalmente en el entorno rural, donde los hórreos están presentes pero a menudo pasan desapercibidos. Al llevar estas experiencias a las aulas, el proyecto reconecta a niños y niñas con su entorno desde una mirada nueva: la de quienes, con diversidad funcional, muestran que enseñar también es una forma de empoderarse.
Además, estas sesiones incorporan herramientas pedagógicas innovadoras, como el juego de mesa Pilpayu, creado por el estudio Acuto Xuegos, que permite aprender los elementos del hórreo de forma lúdica, cooperativa y accesible. Las personas formadas en el proyecto actúan luego como profesorado itinerante en las escuelas, guiando el juego y dinamizando el taller.
Fernando Mora Arqueología: patrimonio con compromiso social
Desde Fernando Mora colabora estrechamente en el desarrollo del proyecto Tentemoz@s, como parte del equipo de la Asociación del Hórreo Asturiano. Su experiencia en gestión participativa del patrimonio ha contribuido a dar al proyecto una base sólida, sostenible y replicable.